Anonim

The Cave es una villa de piedra y tierra apisonada en una instalación de conservación de vida silvestre de México

El estudio de Monterrey Greenfield usó paredes de tierra apisonada y piedra resistente para enmarcar las habitaciones de esta villa para el personal de una instalación de cría de animales en el parque natural Maderas del Carmen de México (+ presentación de diapositivas).

Llamado The Cave, el edificio está ubicado en Los Pilares, una instalación de conservación de 5, 000 hectáreas en las estribaciones de las montañas de la Sierra Madre Oriental, donde los investigadores están expandiendo rebaños de animales nativos como el borrego cimarrón.

Los investigadores utilizan la villa como un espacio para relajarse y socializar, por lo que no hay dormitorios. Los espacios principales son grandes áreas de estar y comedor con generosas vistas sobre el pintoresco paisaje de montaña.

El fundador de Greenfield, Kenji López Rivera, basó su diseño en el deseo de utilizar materiales naturales y reciclados que pudieran obtenerse localmente y que se sintieran apropiados para el entorno rural.

"Al igual que en la arquitectura vernácula, el edificio responde directamente al sitio donde se ubica, con volúmenes básicos e incluso primitivos que se elevan con materiales de la región, obteniendo color y textura directamente del paisaje", explicó.

Se usaron enormes piedras para crear muros gruesos alrededor de los lados sur y este del plan en forma de L del edificio. En otros lugares, la tierra apisonada, un material de construcción creado al comprimir el suelo húmedo, forma paredes de capas onduladas que se asientan sobre una base de piedra.

El marco estructural del edificio se construyó con madera y concreto, mientras que también se utilizaron metal corrugado y madera dura provenientes de vías de ferrocarril cercanas abandonadas.

"Debido a la naturaleza y el aislamiento del lugar, era importante usar y reutilizar los recursos del área", dijo López Rivera. "El sistema constructivo combina rocas de río, madera de pino, tierra apisonada y hormigón, que son elementos ricos en texturas que imitan el paisaje multicolor que se puede percibir durante el atardecer".

"La sensación al visitar el proyecto se asemeja a la de una cueva, parcialmente enterrada en el suelo, que proporciona un refugio desde el exterior y permite al usuario disfrutarla desde el interior cálido", agregó.

La villa se centra alrededor de una sala de estar comunitaria que se eleva más que la mayoría de las otras habitaciones. Los escalones concretos conducen desde aquí a un gran comedor con espacio suficiente para que un grupo cene juntos.